logo.png

Gestión del cultivo

Esencialmente, el cultivo del nogal pecán consta de tres etapas:

Normalmente, todo aquel que se inicia en el cultivo del nogal pecán debe transitar estas tres etapas. A continuación incluimos algunas consideraciones sobre la primera de ellas, es decir; sobre la preparación y preparativos previos necesarios para comenzar con el pie derecho.

La segunda y tercera etapas no suponen demasiada complejidad. Independientemente de ello, con la compra de las plantas VIVERO ANJU entrega al cliente un Instructivo de Plantación para que la segunda etapa transcurra sin inconvenientes. Finalmente, puede consultarse información sobre la tercera etapa «Gestión del Cultivo», en la sección exclusiva para clientes, que pueden encontrar en la parte inferior derecha de la página.

Tomada la decisión de comenzar con el cultivo del nogal pecán, hay un conjunto de aspectos que deben atenderse antes de empezar con el cultivo. Estos temas son los que hacen a a-) la planificación y b-) preparación previa del terreno.

PLANIFICACIÓN

Planificar es un proceso mental continuo mediante el cuál se intenta alcanzar la mejor combinación posible de los recursos actuales –los que ya tengo- y potenciales –los que puedo obtener en el futuro- a fin de lograr una meta u objetivo. Para nuestro caso particular, se trata de la toma de decisiones sobre aquellos aspectos esenciales que nos lleven a desarrollar una plantación de nogal pecán de alto rendimiento y rentabilidad.

Se trata pues, de elegir la mejor combinación de medios para desarrollar una plantación exitosa de nogal pecán. Entre estos aspectos se pueden nombrar los siguientes:

La etapa de PLANIFICACIÓN se trata simplemente de pensar el negocio a priori, imaginándose el futuro del mismo y eligiendo la mejor combinación de recursos y medios para hacerlo posible. Veamos cada una de las decisiones involucradas en la planificación de una plantación de nogal pecán.

---o--- Elección de la ZONA

La decisión de la zona debe hacerse considerando los siguientes criterios:

Los criterios principales para elegir la zona son el suelo, el clima y la disponibilidad de agua.

Si bien el nogal pecán puede crecer en una amplia gama de tipos de suelo y condiciones, mientras más se acerque el tipo de suelo a los requerimientos óptimos del cultivo, mayores serán las posibilidades de desarrollar una buena plantación a futuro. Suelos que se alejen del óptimo, requerirán trabajos culturales y/o enmiendas, lo que supone mayor dedicación, tiempo y dinero; llevando indefectiblemente a un aumento de costos. Si el interesado tiene la posibilidad de elegir la zona, lo mejor es empezar desde un buen punto de partida, es decir; a partir de un suelo adecuado.

Adicionalmente se debe procurar elegir una zona con un buen potencial hídrico, es decir; buena cantidad de agua –ya sea proveniente de precipitaciones y de un potencial sistema de riego a futuro-.

Se deben evitar zonas donde el agua y el suelo sean salinos, con altos niveles de conductividad eléctrica y/o altos niveles de sodio.Un suelo salino puede mejorarse a través de aplicaciones de yeso agrícola, sin embargo; esto requiere invertir tiempo, dedicación y dinero.

Con respecto al clima, se prefieren las zonas donde no se registren heladas entre finales de septiembre del año en curso (año X) y mediados/finales de mayo del año siguiente (x+1), que es la etapa activa –de mayor crecimiento- del nogal pecán. Las heladas entre mediados de mayo y finales de septiembre de cada año no afectan al nogal pecán, que es un árbol caducifolio y durante este período se encuentra en dormancia.

Aspectos como la cercanía a clientes (acopios, mercados de consumo y/o de distribución), la cercanía de proveedores y la infraestructura existente en la zona no resultan preocupantes, debido principalmente a que los costos de transporte y almacenaje no son relevantes, dado el alto precio y el elevado margen de contribución del producto final; que es la nuez pecán.

La disponibilidad de mano de obra tampoco es un criterio demasiado importante a la hora de elegir la zona, pues el cultivo no requiere demasiados cuidados. Tampoco se requieren conocimientos complejos para el desarrollo de este cultivo. Se calcula que una persona sola puede gestionar una plantación de hasta 20 hectáreas sin inconvenientes.

A nivel país, las mejores provincias para el cultivo del nogal pecán son: Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Formosa, Córdoba, Chaco, Salta y Tucumán. También se puede desarrollar bien en las provincias cordilleranas, siempre que se cuente con una buena disponibilidad de agua.

---o--- Elegir el SECTOR del CAMPO

Una vez que se ha elegido el campo –y para aquellos que ya cuentan con un campo disponible- lo siguiente es elegir el lote dentro del campo donde se va a establecer la plantación. No da lo mismo un lugar que otro. Mientras mejor sea el lugar elegido, más fácil será administrar la plantación a futuro y menores serán los costos.

Un buen punto de partida es considerar que uso se le dio a los diferentes sectores del campo en el pasado. Estos datos dicen mucho. Un ejemplo: un lote en el que anteriormente se hacían arándanos (explotación en la que se trabaja con un pH de 4,5 aproximadamente) o un lote en el que anteriormente se contaba con una plantación de pino elliotis, presentará suelos con un nivel de acidez demasiado alto. Se puede plantar perfectamente en estos lotes, pero lo recomendable sería con el tiempo tomar medidas para corregir el pH del suelo.

Si en el lote existía anteriormente una plantación de arroz, o se manejaba ganadería, es probable que la tierra esté comprimida, comúnmente llamado en nuestro país “piso de arado”. Esto disminuye la filtración y retención de agua, además de que hay poco aire en el suelo, lo que dificulta la exploración de las raíces. Otro gran problema de los “pisos de arado” es que hay menores niveles de micro-organismos, que son los encargados de sintetizar los elementos y la materia orgánica contenida en el suelo y transformarlos en nutrientes que serán útiles para el nogal pecán y/o cualquier otra planta.

El piso de arado puede ser un problema. Sin embargo, puede corregirse. Si la capa superficial del terreno se encuentra dominada por tierra compactada se requerirá de subsolado. Si este es el caso, el subsolado deberá realizarse a una profundidad de entre 60 a 75 centímetros directamente sobre la línea de plantación y en forma perpendicular con respecto a las primeras pasadas del subsolador. El subsolado se realiza con mayor eficiencia cuando el suelo está ligeramente seco.

El terreno debe ser nivelado evitando las zonas donde se presente retención de agua en exceso. La nivelación del terreno ayuda además a una cosecha y una gestión de cultivo más eficiente. Las pendientes suaves ayudan además con el drenaje de aire. Las enfermedades pueden ser problemáticas cuando por efecto de terrenos bajos se restringe la circulación de aire, por lo que se recomienda plantar variedades que son susceptibles a sarna, hongo o fumagina solamente en terrenos altos (lomas). El aire frío se asienta en los terrenos bajos, lo que hace que los nogales en dichos terrenos tengan mayor susceptibilidad a los daños por heladas. Las pendientes demasiado pronunciadas pueden llevar a problemas de erosión del suelo y riesgos en el manejo de maquinarias. El agua superficial deberá abandonar el terreno rápidamente luego de fuertes lluvias. El agua estancada en la plantación causa inundaciones, lo que priva de oxígeno al sistema de raíces del pecan. Los pecanes que se encuentren en dichas condiciones sufrirán de stress, descensos marcados en su productividad y/o eventualmente morirán.

---o--- Elegir el TIPO DE PROYECTO a llevar a cabo

Representa una decisión muy importante a la hora de planificar el proyecto y hace referencia a si el futuro pecanicultor va a encarar la plantación de nogal pecán con exclusividad sobre el terreno, o si va a llevar otra actividad sobre el mismo terreno en forma simultánea con la plantación de pecanes (apicultura, cultivos de cereales y oleaginosas, cultivo de forrajeras, cría y engorde de ganado, etc).

Esta decisión puede ser determinante sobre otras decisiones como la densidad de plantación y el patrón de plantación.

¿De que depende esta decisión? Pura y exclusivamente de las intenciones del productor. Generalmente la gestión de una actividad simultánea al cultivo del nogal pecán supone mayor dedicación, tiempo y esfuerzo; pero por otro lado puede acelerar el flujo de ingresos y el retorno de la inversión para una superficie determinada. Ahora bien, hay algunas cuestiones que deben tenerse en cuenta sobre cada una de las distintas actividades potenciales a desarrollar.

Apicultura: se puede realizar simultáneamente con el cultivo del nogal pecán sin problemas, pero esta no es una actividad que se beneficie particularmente del cultivo del nogal pecán. El nogal pecán no tiene polinización zoófila, solo anemófila. Esto es así porque las abejas no se alimentan del polen de la floración del pecán, ni los pecanes son polinizados por las abejas, sencillamente porque las abejas no se ven atraídas por el polen de la flor. Aun así, se puede realizar un cultivo intercalar que tenga flores para que se alimenten las abejas. Recomendación: mover los cajones de abejas fuera de la plantación cuando se vayan a hacer aplicaciones de productos químicos.

Cereales y oleaginosas: pueden generar importantes ingresos. Por otro lado, pueden generar importantes costos, debido a que los nutrientes del suelo y el agua que es consumida por el cultivo de cereales u oleaginosas deberá reponerse mediante fertilización en el futuro si lo que se quiere es generar una plantación de nogal pecán de alto rendimiento. ¿Conviene o no conviene hacer un cultivo de cereales y/u oleaginosas en forma simultánea con el nogal pecán? La respuesta es depende. En

cada caso habrá que considerar que tipo de nutrientes consuma el cultivo de cereales y oleaginosas y en que cantidades lo hace, y cuantos ingresos genera el cultivo; y compararlo contra el costo de realizar enmiendas mediante fertilización. Si los ingresos del cultivo superan los costos de realizar enmiendas nutricionales para la plantación, entonces el interesado puede considerar más seriamente realizar un cultivo intercalar. Recomendación: en caso de aplicar herbicidas u otros agroquímicos al cultivo, tomar los recaudos necesarios para que dichos productos no afecten negativamente a la plantación (por ej.: glifosato).

Cría y engorde de ganado: puede ser una buena alternativa siempre que se proteja a los arbolitos de daños potenciales de animales. Recomendación: siempre que se apliquen agroquímicos a la plantación revisar las indicaciones y la hoja de seguridad del producto antes de la aplicación.
Forrajeras: mismas consideraciones que las realizadas para cereales y oleaginosas. Algunas forrajeras como el trébol blanco y el trébol rojo pueden ser beneficiosos para la plantación. Hay que ver cada caso en particular.

 

No hay una alternativa óptima. Cada interesado deberá analizar los pros y contras de cada alternativa, ponderar la dedicación, el tiempo y el costo extra de la actividad simultánea contra los beneficios potenciales de su realización y tomar una decisión.

---o--- Elegir la DENSIDAD DE PLANTACIÓN

La densidad de plantación hace referencia a la cantidad de árboles a plantar en una superficie determinada.

Mientras mayor sea la densidad de plantación, mayor será la inversión inicial, pero más rápidamente se recuperará la misma y mayor será la rentabilidad. Adicionalmente, las plantaciones de alta densidad requieren mayores laboreos. Las tareas de plantación, poda, formación, gestión de plagas y cosecha se vuelven más intensas a medida que aumenta la densidad de plantación. En el futuro puede considerarse el raleo –entresacado de árboles- debido a la sobrepoblación de árboles en la plantación, pero la producción de nueces será mayor mientras tanto, por lo que más rápidos serán los retornos y mayor la rentabilidad hasta entonces.

Planteos menos intensivos, son más sencillos para gestionar y requieren menos intensidad en las tareas culturales y sanitarias.

La cantidad de árboles por hectárea puede calcularse de la siguiente manera:

La siguiente tabla muestra distintas densidades de árboles por hectárea de acuerdo a los distintos cuadros de plantación que pueden elegirse.

CONSIDERACIONES

Los cuadros de plantación resaltados en rojo son cuadros de alta densidad. Son planteos intensivos que arrojan mayores retornos en el largo plazo, pero requieren mayores laboreos, más cuidado y mayor intensidad en la gestión. En el futuro posiblemente requieran mayor intensidad en la poda y tareas de raleo.

Los cuadros de plantación resaltados en amarillo son cuadros de baja intensidad. Pueden ser adecuados para la realización de actividades simultáneas como cría de ganadería o cultivos intercalares en el mismo terreno. Estos cuadros generan menores retornos que los otros, y menor rentabilidad en el corto y mediano plazo, aunque esta rentabilidad puedenequilibrarse con la rentabilidad obtenida de la realización de una actividad simultánea en el mismo terreno.

Los cuadros remarcados en violeta permiten una buena cantidad de plantas, pero la excesiva cercanía entre hileras, o entre los árboles dentro de la hilera pueden llegar a dificultar las tareas culturales y sanitarias en la plantación. No son cuadros recomendados.

Los cuadros de plantación resaltados en verde son cuadros de mediana intensidad. Generan excelentes retornos en el mediano y corto plazo y una muy buena rentabilidad. Adicionalmente no requieren una gestión y laboreos excesivos. Estos son los cuadros recomendados por VIVERO ANJU.

---o--- Elegir el PATRÓN DE PLANTACIÓN

El diseño de la plantación es importante porque deberá proveer una apropiada polinización, permitir un fácil manejo y gestión de la plantación y determinará las necesidades futuras de poda y/o raleo. El desarrollo de los árboles y el espaciamiento requerido también pueden ser anticipados antes de llevar a cabo la plantación.

Las plantaciones pueden disponerse de acuerdo a una variedad de patrones, incluyendo el patrón “cuadrado”, de “rectángulo”, “diagonal” o “tresbolillo” y finalmente el patrón de “curvas”.

El patrón “cuadrado” es el más común y consiste en plantar los árboles en hileras a la misma distancia uno de otros de lo que se encuentra una hilera con respecto a otra (Gráfico 1).

El patrón de rectángulo permite una mayor distancia entre hileras que la que existe entre árboles que se encuentran en la misma hilera (Gráfico 2).

El patrón de diagonal o tresbolillo permite un mejor aprovechamiento de la luz solar y la temperatura. La distancia entre filas y la distancia entre columnas es la misma en este caso (10x10). Gráfico 3.

El patrón de diagonal o tresbolillo también puede plantearse con una distancia diferente entre filas con respecto a la distancia entre columnas, como se muestra a continuación:

Cuando el terreno tiene pendiente la erosión puede ser un problema. En este caso, el patrón de curvas puede utilizarse para reducir la pérdida de humedad y reducir también la pérdida de la capa superficial del terreno (Gráfico 5). También se pueden construir terrazas; sin embargo, las mismas pueden representar un obstáculo a futuro con respecto a la utilización de maquinarias para la cosecha y trabajos sanitarios y culturales del terreno dentro de la plantación.

El marcado de la plantación de acuerdo al patrón “cuadrado” o de acuerdo al patrón rectángulo (cuadrado: 7x7, 8x8, 9x9, 10x10 /// rectángulo: 7x8, 7x9, 8x10, 10x7) asegura líneas rectas e hileras simétricas, lo que facilita las tareas sanitarias, culturales y de cosecha.

Los cuadros de plantación “en diagonal” o “a tresbolillo” por lo general resultan algo más complicados para marcar, pero bien planificados y llevados a la práctica permiten un mejor aprovechamiento de la luz solar y la temperatura.

El cuadro de plantación marcado de acuerdo al patrón de curvas o “de terrazas” solamente debe utilizarse cuando hay demasiada pendiente en el terreno y la misma puede ocasionar erosión del terreno y pérdida de humedad en caso de altas precipitaciones que generen grandes corrientes de agua sobre el lote.

El cuadro que estamos eligiendo actualmente en VIVERO ANJU para nuestras plantaciones particulares es un cuadro de plantación de 10x7, de acuerdo al patrón rectángulo. Sin embargo, el futuro pecanicultor deberá considerar que cuadro de plantación y que patrón de plantación son los que mejor se ajustan a su proyecto particular.

PREPARATIVOS PREVIOS

Llevar a cabo los preparativos previos significa sencillamente disponer todos los recursos en forma adecuada para realizar la plantación de los árboles y para el primer año de la plantación.

Algunas tareas revisten mayor importancia y urgencia y deberán llevarse a cabo necesariamente antes de la plantación, mientras otras no revisten tanta urgencia, pero convendrá irlas desarrollando siempre que se pueda. En términos generales, uno de los temas más importantes es preparar el terreno para la plantación. Preparar el terreno requiere limpiar el terreno, nivelar, mejorar la capacidad de drenaje del mismo, rastrear y subsolar en ciertas ocasiones.

Se debe liberar el terreno de arbustos y árboles. Si no se dispone de suficientes recursos (tiempo, mano de obra, dinero) al menos debe limpiarse y mantenerse limpia la línea de plantación antes de plantar. Si este fuera el caso, con posterioridad a la plantación se debe ir limpiando el espacio entre líneas.

La madera y restos vegetales pueden ser quemados en lugares apartados del sitio de plantación, preferentemente lejos de cualquier lugar donde potencialmente puedan plantarse árboles. Las cenizas son una fuente concentrada de potasio y pueden elevar el pH del suelo a niveles perjudiciales, lo que puede llevar a desbalances nutricionales. Deben eliminarse las malezas con antelación al plantado ya que las mismas pueden reducir el desarrollo e incluso amenazar la supervivencia de árboles jóvenes.

Una vez que se ha limpiado el terreno de malezas indeseadas «o la línea de plantación» se la puede seguir manteniendo limpia a través de aplicaciones periódicas de herbicidas, aplicando el producto como máximo hasta 30 días antes de la plantación para evitar que queden residuos del producto sobre el lote.

Para lograr una cosecha y manejo de plantación eficientes se requiere una superficie lisa, por lo que el terreno debe ser nivelado adecuadamente, eliminando promontorios y llenando pozos. Esto se logra normalmente pasando la rastra y el rolo alternadamente sobre el terreno las veces que haga falta. Los pecanes no deben plantarse en terrenos que normalmente sufran de inundaciones, pero en aquellos terrenos donde este problema se presenta mínima y ocasionalmente puede desagotarse el agua mediante la realización de canales de desagote. La nivelación del terreno no es urgente, pero conviene llevarla a cabo con el tiempo para facilitar las tareas culturales y fitosanitarias a futuro.

Nunca está de más realizar análisis de suelo y agua antes de realizar la plantación. Si bien esto no es indispensable, puede darle al futuro pecanicultor algunas nociones sobre el recurso suelo con el que está trabajando y las posibles acciones correctivas que pueden llevarse a cabo en el futuro.